¿Por qúe te enojas?

Por Eduardo Alighieri   

Controlar nuestras reacciones a situaciones que nos molestan o alteran es muy importante, porque quien pierde el control, cede el dominio de la situación.

Existen varias razones que podemos enumerar para argumentar la necesidad de controlar nuestras emociones en los distintos momentos, pero sin duda la más relevante, es beneficiar nuestra salud mental y física.

Enojarse constantemente afecta nuestro cuerpo, mente y espíritu, y se convertirá con el tiempo en un hábito, ya sea porque así consigues lo que quieres, o por que te acostumbras a ver la vida de manera negativa o con mínima tolerancia.

Vivir en sociedad implica relacionarse con otras personas, que por su cultura, pensamientos, crianza y actitudes pueden terminar chocando con nosotros, haciendo inevitable vivir situaciones incomodas en el trabajo, hogar, universidad, entre otros.

Como es algo inevitable, aprender a superar este tipo de situaciones es un conocimiento invaluable, que podemos ir perfeccionando poco a poco en nuestra vida.

¿Cuándo el enojo puede ser positivo?

Cuando a través de él estableces límites a las personas que interactúan contigo en las diferentes facetas de tu vida.

Al enojarte las personas entienden que han hecho o dicho algo que te molesta, y aprenden que deben tener más tacto para decirte las cosas, o mayor cuidado en su actuar si desean continuar compartiendo contigo.

Te recomiendo que leas mi artículo El arte de hacer reclamos, una lectura que te ayudará a visualizar con mayor claridad el objetivo del enojo o disgusto.

¿Cuándo el enojo puede ser negativo?

En realidad en la mayoría de ocasiones enojarse es algo negativo, porque es la reacción que tenemos a algo que nos molesta, y que por consiguiente altera nuestras emociones, pero lo es aún más cuando el enojo no tiene en sí mismo ningún fin diferente al de indisponernos.

Por ejemplo, cuando lo tenemos con un desconocido en la vía, en una entidad bancaria, en un bar, entre otros, en todas estás situaciones el autor de eso que nos molesta es alguien a quien no le debemos dar mayor importancia pues no hace parte de nuestra vida.

Eso no significa que debemos permitir que se vulneren nuestros derechos, por el contrario en estás situaciones, lo más sensato es recurrir a la autoridad competente, evitando con esto riesgos innecesarios.

¿Qué sucede con las personas que viven enojadas?

Nadie desea compartir su vida con personas para quienes el enojo es un estilo de vida, porque el enojo termina amargando la vida de las personas alrededor.

Por esto las personas que permanecen enojadas, o a quienes les molestan infinidad de situaciones terminan viviendo en soledad, pues su compañía es la única que soportan, y a veces ni a ellos mismos.

También puede interesarte leer: ¿Es posible vivir sin estrés?

¿Cómo controlar el enojo?

Para comenzar debemos comprender que todo lo que sucede a nuestro alrededor no es susceptible de ser controlado, por lo que es necesario establecer prioridades.

Haciéndolo estaremos aprendiendo y trabajando en nosotros mismos, no cualquier tema o situación es digno de hacernos perder el control ni afectarnos de tal manera que cambie nuestro estado de ánimo.

Evaluar quién o qué genera el enojo, puede darnos una idea de si realmente este enojo puede tener terminar siendo positivo o negativo para nosotros.

¿Cuánto tiempo estamos dispuestos a estar enojados?

Algunas personas por motivos irrelevantes se disgustan para toda la vida, por tal motivo sopesar si vale la pena estar durante horas, días, semanas, meses y años incubando un sentimiento negativo hacia alguien es valioso cuando se trata de vivir una vida tranquila y consciente.

Tener calma para asimilar los sentimientos negativos que genera el enojo, es uno de los puntos a trabajar para tener una vida mejor.

¿Te gustó el artículo? ¿Quieres recibir los próximos en tu email? Suscríbete Gratis al Newsletter

¿Por qúe te enojas?

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Controlar nuestras reacciones a situaciones que nos molestan o alteran es muy importante, porque quien pierde el control, cede el dominio de la situación.

Existen varias razones que podemos enumerar para argumentar la necesidad de controlar nuestras emociones en los distintos momentos, pero sin duda la más relevante, es beneficiar nuestra salud mental y física.

Enojarse constantemente afecta nuestro cuerpo, mente y espíritu, y se convertirá con el tiempo en un hábito, ya sea porque así consigues lo que quieres, o por que te acostumbras a ver la vida de manera negativa o con mínima tolerancia.

Vivir en sociedad implica relacionarse con otras personas, que por su cultura, pensamientos, crianza y actitudes pueden terminar chocando con nosotros, haciendo inevitable vivir situaciones incomodas en el trabajo, hogar, universidad, entre otros.

Como es algo inevitable, aprender a superar este tipo de situaciones es un conocimiento invaluable, que podemos ir perfeccionando poco a poco en nuestra vida.

¿Cuándo el enojo puede ser positivo?

Cuando a través de él estableces límites a las personas que interactúan contigo en las diferentes facetas de tu vida.

Al enojarte las personas entienden que han hecho o dicho algo que te molesta, y aprenden que deben tener más tacto para decirte las cosas, o mayor cuidado en su actuar si desean continuar compartiendo contigo.

Te recomiendo que leas mi artículo El arte de hacer reclamos, una lectura que te ayudará a visualizar con mayor claridad el objetivo del enojo o disgusto.

¿Cuándo el enojo puede ser negativo?

En realidad en la mayoría de ocasiones enojarse es algo negativo, porque es la reacción que tenemos a algo que nos molesta, y que por consiguiente altera nuestras emociones, pero lo es aún más cuando el enojo no tiene en sí mismo ningún fin diferente al de indisponernos.

Por ejemplo, cuando lo tenemos con un desconocido en la vía, en una entidad bancaria, en un bar, entre otros, en todas estás situaciones el autor de eso que nos molesta es alguien a quien no le debemos dar mayor importancia pues no hace parte de nuestra vida.

Eso no significa que debemos permitir que se vulneren nuestros derechos, por el contrario en estás situaciones, lo más sensato es recurrir a la autoridad competente, evitando con esto riesgos innecesarios.

¿Qué sucede con las personas que viven enojadas?

Nadie desea compartir su vida con personas para quienes el enojo es un estilo de vida, porque el enojo termina amargando la vida de las personas alrededor.

Por esto las personas que permanecen enojadas, o a quienes les molestan infinidad de situaciones terminan viviendo en soledad, pues su compañía es la única que soportan, y a veces ni a ellos mismos.

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¿Cómo controlar el enojo?

Para comenzar debemos comprender que todo lo que sucede a nuestro alrededor no es susceptible de ser controlado, por lo que es necesario establecer prioridades.

Haciéndolo estaremos aprendiendo y trabajando en nosotros mismos, no cualquier tema o situación es digno de hacernos perder el control ni afectarnos de tal manera que cambie nuestro estado de ánimo.

Evaluar quién o qué genera el enojo, puede darnos una idea de si realmente este enojo puede tener terminar siendo positivo o negativo para nosotros.

¿Cuánto tiempo estamos dispuestos a estar enojados?

Algunas personas por motivos irrelevantes se disgustan para toda la vida, por tal motivo sopesar si vale la pena estar durante horas, días, semanas, meses y años incubando un sentimiento negativo hacia alguien es valioso cuando se trata de vivir una vida tranquila y consciente.

Tener calma para asimilar los sentimientos negativos que genera el enojo, es uno de los puntos a trabajar para tener una vida mejor.

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